
TITULO ORIGINAL: Der Tiger von Eschnapur
AÑO: 1959
DURACIÓN: 101 min.
PAÍS: Alemania
DIRECTOR: Fritz Lang
GUIÓN: Werner Jörg Lüddecke & Fritz Lang (Novela: Thea von Harbou)
MÚSICA: Michel Michelet
FOTOGRAFÍA: Richard Angst
REPARTO: Debra Paget, Walther Reyer, Paul Hubschmid, Claus Holm, Sabine Bethmann, Valery Inkijinoff
PRODUCTORA: Coproducción Alemania-Francia-Italia
GÉNERO Y CRÍTICA: Aventuras / Aventuras exóticas que relata la historia de una bailarina del templo del Maharajá de Eschnapur, un poderoso hombre indio enamorado de ella, y su relato de amor con un arquitecto europeo. Tuvo una continuación en "La tumba india". (FILMAFFINITY)
Cita:
| El demonio de los celos Aventuras exóticas en la India, en la primera de una doble entrega que concluye con La tumba india. Dirige el maestro Fritz Lang, que después de su periplo americano, consecuencia de la huida de Alemania por el auge nazi, regresó a su país, y rodó en localizaciones auténticas, con capital europeo y en alemán, esta cinta de un género que hasta entonces no había abordado. ![]() El film, a partir de un texto de Thea von Harbou, que fue esposa de Lang y se había llevado a la pantalla en los años 20 quedando nuestro director fuera del proyecto, cuenta la llegada al ficticio reino de Esnapur de Harald, un afamado arquitecto, cuyos servicios han sido requeridos por el maharajá Chandra. En el camino tiene tiempo de salvar la vida a Seetha, una hermosa bailarina, de las fauces de un tigre. El flechazo es instantáneo, pero el maharajá tampoco es insensible a los encantos de la joven, y como se da cuenta de por dónde van las preferencias de ella, enseguida nace el demonio de los celos. ![]() Con el tono ingenuo típico de este tipo de historias, la película se ve con agrado, y momentos como los del doble enfrentamiento con el tigre resultan creíbles. Además se trata de introducir al espectador en una India embriagadora, sobre todo en las escenas del templo de la diosa, donde Seetha ejecuta sus sensuales danzas sagradas. Por cierto que las escenas por los túneles y la aparición de unos leprosos implorantes remite a uno de los filmes tempranos de Lang: Metrópolis (1927). |


No hay comentarios:
Publicar un comentario